martes, 25 de marzo de 2014

MOTIVACIÓN E INNOVACIÓN

¿Qué es la motivación? ¿Cómo debemos motivar a nuestros alumnos? ¿Sólo nosotros, los profesores, debemos ser los responsables de esa motivación? Podemos seguir haciendo miles de preguntas sobre este tema, pero para qué seguir, si no sabemos responder estas con exactitud.

 Yo pienso que la motivación es el deseo de hacer algo, tener ganas de realizar esa tarea y sentirte bien haciéndola. Por ello como dice Díaz y Hernandez, debe haber una interrelación de diversos componentes cognitivos, afectivos, sociales y de carácter académico. 
 Para mí motivar consiste en hacer que una tarea tenga "algo" que interese a los alumnos. Pero hay que tener en cuenta que no todo tiene que hacerse por simple motivación, hay tareas que se tienen que hacer sin ganas, porque es la obligación.
 Tambiénn hay que destacar que no todos los profesores saben motivar, y la razón es que ni ellos mismos están motivados, si quieres que un trabajo sea "apetitozo" a los demás, antes tiene que gustarte a ti. Ofrecer una tarea sin ganas, presentarla sin más, porque es lo que toca, así no se motiva nadie.

 Rousseau dijo, "Despertad en el niño el deseo del saber, y ya no tendréis que preocuparos de nada más". Hoy día los niños están acostumbrados a que todo se lo demos hecho, y creo que si les dejaramos más libertad y autonomía, sirviendoles de guía y ayuda, podrían llegar a investigar por ellos mismos. Esto tambíen serviría de motivación, ya que cuando haces algo por ti mismo y buscas información, nacen nuevas curiosidades y preguntas que te hacen buscar más y sentir curiosidad por nuevos conocimientos.

 Con las nuevas tecnologías podemos motivar en cierto modo a los alumnos, ya que en la red hay muchos conocimientos mostrados de forma interesante, y sobre todo, a edades tempranas, cuanto más divertido sea la forma de mostrar el contenido, más va a captar la atención e intriga del alumno. 

 Yo diría que no sirve para nada hablar de innovación si el cambio consiste en realizar las mismas cosas que antes pero en formato digital. ¿De qué sirve eso? Yo creo que no es una mejora, simplemente es "moderno". Usar una pizarra digital, sí, pero para hacer lo mismo que en una pizarra con tiza, para eso utilizo la de siempre y no gasto dinero. 

 Yo creo que el problema está en no saber utilizar las nuevas tecnologías con fines distintos a los anteriores,no sé si me explico, sería utilizar por ejemplo esa pizarra para escribir pero también ampliar su uso con el fin de que no sea igual que utilizar una pizarra tradicional. Cuando hablamos de innovación en educación, tenemos que tener en cuenta que no es lo mismo que en otro campo, aquí no se trata de obtener mejor resultado con menos esfuerzo, sino de realizar un proceso de aprendizaje que nos haga reflexionar para obtener un resultado bueno. 

 Aquí viene la gran pregunta de si es mejor obtener resultados buenos o basarse en un buen proceso de aprendizaje que contenga esfuerzos y reflexiones buenos. Yo como futura maestra, está claro que prefiero que mis alumnos aprendan conocimientos, reflexionen y los comprendan; pero la nota para ellos es importante y algunos habrán aprendido mucho y suspenderán, y otros simplemente memorizarán y aprobarán. ¿Qué debemos hacer? Yo pienso que hay que cambiar esto, y nosotros somos los indicados para hacerlo.

MI PLE

lunes, 24 de febrero de 2014

 “No podemos contentarnos con dar de beber a quien tiene sed, sino que hay que dar sed a quienes no quieren beber


Me llama la atención la frase de Philipe Meirieu,  “no podemos contentarnos con dar de beber a quien tiene sed, sino que hay que dar sed a quienes no quieren beber”
Esta frase tiene mucho donde reflexionar, la enseñanza debe de estar en los que la quieren y en los que no, es decir, hay que motivar el apetito de los niños hacia la enseñanza. No podemos dejar que las personas que no muestran interés por la educación simplemente la dejen, ya que hay que partir de la idea de que no todos los jóvenes cuentan con familias que le puedan dar las bases culturales y la motivación hacia los estudios y es por lo que la escuela también debería de ocuparse de ello.

Muchas veces se habla de la enseñanza como deber u obligación, yo pienso que todos los ciudadanos tienen el derecho a aprender y expresar sus conocimientos en la sociedad.Como dice Tonucci, la escuela debe ser pública, de iguales y abierta a la diversidad, creativa, cooperativa y que enseñe a investigar, no solo a repetir conceptos de memoria para aprobar un examen.
La escuela puede mejorarse y es tarea de todos, pero sobre todo de los docentes, estos tienen que escuchar antes que proponer, tienen que enseñar a los alumnos que la escuela no es desagradable, que es un lugar de nuevas experiencias, sensaciones y relaciones sociales. Y desde este punto de partida, los profesores tienen que aprender a motivar a sus alumnos a que por su propio interés y curiosidad quieran aprender cada día más.

Hablando de leyes, nos damos cuenta que éstas no mejoran la escuela, solo son cambios inútiles que nunca llegan a un progreso en la educación, ni siquiera evoluciona. En el caso de la LOMCE, una ley sin vocación de futuro, nos hace regresar a los años 60. Es importante señalar que las posibilidades de promoción social de los pobres y los menos favorecidos disminuye, parece que es mejor aparentar que nuestra educación mejora, que ayudar a los que fracasan en los estudios. Nos quitamos de en medio a los malos estudiantes, en vez de motivarlos y hacer de ellos personas que se interesen por los conocimientos y curiosidades de la sociedad. 
Por último, refiriéndome a la frase que da título a mi entrada, una escuela de superdotados y ricos no es la solución en una sociedad llena de pobres y menos favorecidos intelectualmente, por lo que no vamos por buen camino si hacemos una jerarquización social ya desde la escuela.